BUENAS NOCHES Y BUENA SUERTE



Esto quizá no le haga bien a nadie. Luego de este discurso, podrán acusar a este reportero de ensuciar su propio nido y su organización podrá ser acusada de acoger ideas heréticas y hasta peligrosas, sin embargo, la estructura de canales, publicidad y auspiciadores no se verá afectada ni alterada.

Mi deseo y mi deber es hablarles con cierta ingenuidad sobre lo que pasa con la radio y la televisión. Si lo que digo causa impacto, solo yo soy responsable por expresarlo.

Nuestra historia será lo que hemos decidido. Si dentro de cincuenta o cien años hubieran historiadores, y se preservaran grabaciones de las cadenas televisivas, encontrarán en blanco y negro, y en color, evidencia de decadencia, escapismo y negación de la realidad del mundo en que vivimos. Ahora somos ricos, gordos, cómodos y complacientes. Hemos desarrollado una alergia a las noticias desagradables; y los medios, nuestra prensa, refleja esto. Si no olvidamos nuestros beneficios, y reconocemos que la televisión es usada para distraer, engañar, divertir y aislarnos; entonces la televisión y quienes la financian, los que la miman y los que trabajan en ella, y la disfrutan, podrían ver una imagen muy distinta demasiado tarde.

Inicié diciendo que la historia será cómo la hagamos. Si seguimos así, la historia se vengará, y el castigo no tardará en llegar.

Solo de vez en cuando resaltamos la importancia de las ideas y la información. Soñemos que un domingo en la noche, en lugar de Ed Sullivan, podemos ver un análisis de la educación en EE.UU., y soñemos después, en lugar de Steve Allen, ver un estudio de la política de EE.UU. en el Medio Oriente.

¿Afectaría la imagen corporativa de sus patrocinadores?
¿Los accionistas se quejarían furiosos?
¿Qué pasaría si millones de personas aprendieran algo sobre temas decisivos para el futuro del país y, por lo tanto, el de las corporaciones?

A los que dicen:

“No le interesa a nadie, la gente es conformista, indiferente y aislada.”

Solo puedo responder que, en la opinión de un reportero, hay pruebas que indican lo contrario.

Pero si tuvieran razón, aunque fuera cierto, ¿qué podrían perder?

Si tienen razón y este instrumento solo sirve para entretener, divertir y enajenar; entonces la alarma ya se encendió, y pronto sabremos que la lucha está perdida.

Este instrumento puede ensañar, puede esclarecer y hasta inspirar, pero solo podrá hacerlo si los seres humanos deciden usarla para estos fines.
De otro modo, no es más que una caja con cables y luces.

Buenas noches y buena suerte.

Edwar R. Murrow

Discurso presentado en la ceremonia de homenaje del periodista Edwar R. Murrow.

Octubre 23, 1958

Fragmento de la película “Buenas noches y buena suerte”.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Este tipo de películas nos hacen reflexionar... claro que sí...

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