ENFERMEDAD


Sábado por la mañana y Lima está que arde, y no lo digo porque haya algún pavoroso incendio o exista algún levantamiento popular, aunque viendo las noticias parece que sí, pero bueno esa es otra historia. Este calor es diferente al que sentí en Antofagasta, Chile, este es un calor jodido, con bochorno… puto clima. Es en estas condiciones que tengo que trabajar, ganarme los frejoles, seguir viviendo y, además, estudiar con una sonrisa, o de lo contrario me hundo más de lo que ya estoy. Por ese motivo no aguanto las ganas que llegue el invierno, un clima templado, frío, gris, como la Lima que conozco desde que solo era un niño. Así es más fácil salir y poder caminar y pensar, recorrer la playa y ver su majestuosa fuerza, y de la cagada que está por tanta contaminación causada por la peor existencia, la de nosotros, los humanos. Pobre Tierra. Pobre mar.

Eso me lleva a reflexionar sobre la presencia de nosotros en este mundo, viéndolo bien somos como un cáncer, un virus, unas bacterias, es decir, somos una enfermedad. Llegamos, consumimos todos los recursos posibles, destruimos el lugar donde habitamos y luego nos vamos a otro sitio a hacer lo mismo, hasta que llegamos a ser tantos que ya no hay lugar donde vivir y tenemos que pensar en irnos al espacio o buscar otro planeta. Descabellado, pues no. Solo miren a su alrededor, vean un libro de historia o véanse al espejo. Qué ha hecho el ser humano por el mundo, más que reproducirse y acabar con su medio. Nuestra raza, porque solo hay una y es la humana, se la ha pasado peleando, matándose entre sí, guerra tras guerra. Y se supone que somos la maravilla de la creación para los religiosos o lo mejor de la evolución para los científicos. Pura mierda, no somos nada. Sí, hoy estoy enojado con nuestra especie, porque veo a la calle o al espejo y solo veo enfermedad.

Si la gente hoy en día se horroriza al ver una masacre, un atentado, alguna guerra sangrienta o alguna forma de muerte donde esté involucrada la vida de miles de seres humanos, aunque creo que eso ya ni pasa en esta sociedad actual, por qué no se horrorizan por la masacre de diversos animales exterminados sistemáticamente. Qué hace falta para que nos levantemos y digamos basta. La verdad que no lo sé. No encuentro respuesta para tanta indiferencia, para tanto odio. Las horas del día están por acabar como el de las vidas de tantos seres. Y lo peor de todo es que no somos nada, solo somos un punto en el gran universo y no nos hemos dado cuenta. Si no tenemos la inteligencia para hacer algo mejor por nuestro planeta, el único que tenemos, nuestra vida aquí es en vano. Ojalá alguien se dé cuenta de ello. Adiós.



JUAN CRUZ

Comentarios

Entradas populares