DESPEDIDA

Hoy, con lágrimas en los ojos, te digo adiós. Un adiós sin retorno que todavía lástima mi ser, pero que el destino ha hecho inevitable; fuiste mía por tanto tiempo, fuiste mi otra mitad por tantos años, fuiste parte de mí por tantas lunas. Ahora solo me queda levantar mi mano, tocarte por última vez e imaginar que una nueva era está por comenzar para mí. Una era sin ti. Sé que el dolor y los momentos que pasamos me marcarán de por vida, pero deberás entender que es lo mejor, ya que no debemos hacernos más daño.
Tantas veces he imaginado dejarte, sin embargo, mi voluntad ha cedido por tu compañía y por el mundo que me enseñaste. Ese mundo que amé, pero que no me dejaba crecer ni avanzar a otra vida, a esa maldita vida que nunca he podido tocar ni mirar a los ojos. Tengo que hacerlo ahora. Perdóname por favor, perdona a este mortal, sé que debí hacerlo hace mucho tiempo, sé que ahora me dirás por qué ahora. Lo siento, si no es ahora, nunca me alejaré de ti, espero que lo entiendas. Lo nuestro nos hacía más daño que cariño, ahora lo sé. Hoy he roto lo que me unía a ti, todas las cadenas que el tiempo hizo pesadas, todas las imágenes que se convirtieron en actas de defunción por cada aliento que perdí…

Adiós…



Juan

Comentarios

Entradas populares