Este es mi espacio de divulgación cultural, artística y popular, una especie de revista en el cual podrás dejar tu opinión y reflexión. Miscelánea de los temas más diversos; el mundo está lleno de esos, disfrútalo.
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CUÁNTO LE VALE, CUÁNTO LE CUESTA
Una vez más los medios de comunicación dan muestra de sus servicios a favor de los grupos de poder, un caso muy patente es el del programa La Ventana Indiscreta, dirigido por la pseudoperiodista Cecilia Valenzuela. No es novedad que su credibilidad esté en duda después de aceptar un editor en su programa que revise todos sus reportajes antes que sean emitidos, lo que hace que su supuesta independencia no exista. Ella, en vez de renunciar por pura dignidad y ética moral, aceptó sin aspavientos. La camiseta del señor Ivcher, el cual es el nuevo amigo de Palacio, brilla todas las noches al defender a sus amigos del gobierno.
Todo esto quedó demostrado un vez más cuando en un reportaje tendencioso, de esos que llaman periodismo chatarra (el fast food del periodismo). La Chchi trató de relacionar al diario La Primera con personajes inmersos en el narcotráfico; todo con el único fin de desacreditar a un diario que no sigue el coro orquestado desde Palacio con la ayuda de la derecha cavernaria.
Pero produce lástima que una periodista que una vez luchó por la independencia, la justicia, la igualdad en contra de los grupos de poder, ayudados por un inefable gobierno encabezado por el japonés Fujimori, se venda y sea seducida por la derecha y el poder.
Vemos que lo mismo pasa con el ecologista Antonio Brack, que ahora defiende a la Minera Majaz diciendo que el impacto ambiental en esa zona ha sido exagerado y no sería tan dañino, tratando de decir que la naturaleza que debe ser defendida por el gobierno puede ser maltratada por la minería; la misma minería que es cada vez más rica, pero cada vez más tacaña. Ahora sabemos que el respetado ecologista trabajó para Monterrico Metal, es decir, para la minera Majaz. Una vez más el amor por el color verde seduce a un hombre que, confieso, respetaba hasta hace poco, pero que me ha decepcionado. Ese color verde, que no es otra cosa que el dinero y no el verde de la naturaleza intangible que cada peruano de este país debe defender.
Vivimos en esta época donde todo tiene precio. ¿Cúal es el suyo? Usted tiene la palabra.
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