TODO LO QUE SUBE TIENE QUE BAJAR
El Perú empieza a hacer historia, el prófugo de la justicia, Alberto Fujimori, ha sido finalmente extraditado. Los jueces chilenos, haciendo uso de la poca credibilidad que poseen después del caso Pinochet, han dado luz verde para la extradición de este ciudadano japonés que tanto daño moral le ha hecho al Perú.
Ahora los tiempos son duros y difíciles, en el que los grupos de poder hacen gala de sus fuerzas comprando medios y amedrentando a los que piensan de una forma diferente. Tenemos un devaluado sistema judicial que tendrá que hacer frente a esta prueba, y realizar una gran papel en nombre de la democracia y el estado de derecho, juzgando al ex dictador; tengo la esperanza que será así y no se dejarán presionar por la pandilla fujimorista, encabezada por Keiko Fujimori y la versión callejonera del fujimorismo, es decir, Rafo Castillo. Los fujimoristas exigen que se le brinden todas las comodidades para el juicio del reo, cosa que sé que se hará, pero no olvidemos que ese fue un trato que él no permitió a los injustamente muertos y desaparecidos durante su gobierno, algo que demuestra que nuestro pueblo ha olvidado.
Mientras tanto, los medios de comunicación insisten en llamarlo ex presidente, olvidándose que desde el autogolpe del 92 el señor Fujimori dejó de ser presidente constitucional, todo esto para empotrar en el congreso a toda su séquito con rumbo a perpetuarse en el poder.
Las personas olvidan que huyó hacia el Japón con la excusa del viaje diplomático, llevándose maletas llenas de material extraído ilegalmente con un fiscal falso de la casa de Montesinos, para después renunciar por fax desde Japón, tierra que lo cobijó y protegió; para poder pedir asilo apeló a su ciudadanía japonesa, después que él juro y rejuró que no lo era, una vez más la mentira y la hipocresía por delante. No contento con ello, trató de protegerse cobardemente de la justicia postulando al senado japonés, y así poseer inmunidad diplomática.
Después de esto, ante los ojos del mundo, cómo se atreven a llamarlo ex presidente, cuando la única forma que se le debe llamar es ex dictador o simplemente criminal.
Además, siendo lo más doloroso para mí, este sujeto es un traidor, ya que en su gobierno sabiendo de la venta ilegal y traicionera de armas a Ecuador por parte de nuestro “amigo” y garante, el país de Chile, no dijo nada, se quedó callado, dejó que nuestros muchachos –la mayoría de 16 y 17 años– muriesen combatiendo por un país que les daba la espalda y los enviaba a pelear con armamento antiguo y mal alimentados; mientras él y su pandilla se enriquecían comprando armas que no servían y desviando fondos del Ejército, haciéndole un gran daño a nuestras Fuerzas Armadas.
Cómo es posible que los que nos hacemos llamar peruanos perdonemos esto, qué es lo más asqueroso y ruin que la traición a la patria. Pero claro, cómo pedirle al señor Fujimori que sienta algo por nuestro país, si el sólo besa la bandera del dinero, el poder y de vez en cuando la del Japón.

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